Hace unos meses pude escuchar en vivo una conferencia-coloquio de Doris Grinspun. Hablaba de cómo a base de estar las enfermeras al lado de las personas y la sociedad, habían conseguido ser escuchadas y respetadas. Y no sólo por la población y/o otras disciplinas, sino que también por las élites políticas. Élites que incluso llegaban a interpelarles para orientar sus políticas sanitarias.

Hoy 3 de Octubre se produce en Cataluña un Acto de rechazo ante los hechos acontecidos el pasado día 1. Un acto de carácter cívico en forma de Huelga o Paro convocado por sindicatos y entidades Sociales de Catalunya.

Como enfermera quiero remitirme al Código de ética de las enfermeras y enfermeros de Cataluña, en concreto al apartado del VALOR de JUSTICIA SOCIAL, artículo 58:

La enfermera respeta los derechos humanos de la persona atendida y asume

la responsabilidad de generar conciencia social ante la vulneración de estos

derechos, especialmente en situaciones de violencia, pobreza, hambre, mal-

trato y/o explotación, situaciones que ha de denunciar.

 

 

Como enfermera quiero reclamar el diálogo como solución a la gran fractura social que se está produciendo en Cataluña. Sólo la fuerza de las palabras es la que debería utilizarse y ser utilizada. Con el fin y único fin de acercar posiciones opuestas y en muchas ocasiones inmovilistas. Posiciones que como siempre a quién castiga y pone en medio es a la ciudadanía. Y creo que al igual que las enfermeras, la clase política debe estar y trabajar para defender los intereses de las personas, de toda la ciudadanía, sea del signo que sea, buscando el bienestar social.

Como enfermera les pido, Sres Políticos, una solución Dialogada #DiálogoYA! Clic para tuitear