Guantes

Guantes “Así NO” a la foto. Nunca una mano enguantada por el interior de otro guante. No es necesario y puede llevar a contaminar la mano aunque lo hagas “con cuidado”.
Si adquieres esa costumbre es cuestión de tiempo que te toques. Normalmente no tendrá mayor problema porque se seguirá de un lavado de manos.
Pero ¿cómo cambias esa costumbre riesgosa cuando te tengas que enfrentar a algo más serio? demasiado tarde.
texto Ignacio Enriquez

El virus del ébola se ha convertido en el tema estrella este verano. Esta última semana ha sido muy intensa en lo que se refiere a sucesos, informaciones y debates abiertos. Seguramente ocupará la portada de muchos dominicales, y conoceremos muchos datos, convirtiéndose muchos ajenos a las profesiones sanitarias en expertos improvisados y en ocasiones oportunistas.

Desde Nuestra Enfermería hemos sentido la necesidad de explicar las cosas de manera enfermera, y para ello contamos con una colaboración excepcional, la de José Rodrigo Cerrillo Patiño @joserodrigocp, que como reza en su presentación tuitera es “Profesor y Enfermero , entre las cosas del cuidar y el saber en Castilla-La Mancha…Intento de doctorando en Ciencias”

Gracias José por esta aproximación al ébola y por tu esfuerzo para colaborar con este blog.

Fernando Campaña Castillo, Editor de Nuestraenfermeria.es

Fotografía portada, Algunos derechos reservados por maitecastillofotografia

 

LA MODA DEL ÉBOLA

Recuerdo la clase de 1º de Enfermería – en la asignatura de Fundamentos -, a finales de siglo pasado, cuando la profesora nos explicaba algunas de las medidas profilácticas y de lavado de manos para evitar la transmisión de infecciones. Puso algunos ejemplos de enfermedades infecciosas que podían transmitirse de persona a persona con algunos síntomas como fiebre alta o malestar general y de una alta letalidad, hubo una que la denominó como “la enfermedad del Ébola”,

“la de las lágrimas de sangre, por el tema de las hemorragias que las personas afectadas sufrían, llegando incluso a sangrar por los ojos”.  

Aquella definición nos causó verdadera impresión. Nunca la había oído, pero por aquella descripción tan llamativa nos inspiró la necesidad de utilizar siempre las medidas de prevención universales como una cuestión fundamental en cualquier intervención que realizáramos a fin de no correr el riesgo de contagiarnos o contagiar a otras personas.

No llegaba a los 20 años cuando descubrí lo que era la enfermedad del virus del Ébola sin entrar en más detalles – ingenuamente pensé que nunca más oiría hablar de ella -, la asocié como una infección más, de la misma caracterización en cuanto a medidas de aislamiento y prevención de transmisión como se hace en los casos de neumonía, tuberculosis, VIH, hepatitis, etc… pero año tras año y muy de vez en cuando leía noticias sobre algún brote epidémico por el virus del Ébola que se había producido en el continente africano; leyéndola así como si de una noticia más que pasaba en un lugar a muchos kilómetros de mi país y que por pasar lejos no importaba. Al ver el twitt siguiente comprendí mejor lo que pensaba:

Pero ha llegado agosto, época de vacaciones para algunos y han faltado o sobrado las noticias y por lo que sea han saltado las alarmas noticieras con el caso de personas infectados por el virus mencionado, que en este caso han resultado además de africanos, americanos (EE.UU) y europeos  (españoles). Un buen resumen del caso nos la da Ramón Lobo en su artículo “Un ébola en agosto”.

Se han escrito y publicado inmensas cantidades de noticias, se han abierto noticiarios, portadas de periódicos, se han llenado numerosos espacios de información televisiva o radiofónica con periodistas a modo de expertos y con expertos a modo de periodistas, actualizando minuto a minuto cientos de post en diferentes medios, creando un ansioso debate en grupos de Facebook o Twitter: expectación por si había posibilidad de que viajasen a España personas infectadas, de si se hacía necesaria una repatriación, de si era conveniente o no el traslado, de si el gobierno español tenía que actuar ante un caso de nacionales en el extranjero como había hecho ya EE.UU, de si el coste de la repatriación la debía de hacer la institución del afectado, el propio afectado o el estado; de si había un tratamiento o no para esta enfermedad, de si se debía tratar con un fármaco experimental, de si estábamos preparados para actuar ante un caso de estas características … Y una vez repatriados, si las formas han sido las correctas, si se ha cumplido el protocolo, si es ético tratar a unos sí y a otros no, si se ha de conocer los datos y la evolución del estado de salud de los afectados, si esto es para tapar los recortes provocados por la crisis, si las farmacéuticas no ceden ante casos de salud pública universal o si esto ha sido un montaje como la suposición pasada cuando apareció el virus de la gripe aviar

h1n1

VIRUS DE LA GRIPE AVIAR 2009
Fuente: Google (tendencias de búsqueda)

 

VIRUS DEL ÉBOLA 2014 Fuente tendencias de Google

VIRUS DEL ÉBOLA 2014
Fuente: Google (tendencias de búsqueda)

Precisamente en abril de 2009 me pilló trabajando en Almansa el brote del virus H1N1, allí se dio el primer caso diagnosticado en España, así que no os cuento el revuelo que se armó en todo el área del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha y en el Hospital General de Almansa específicamente. Casi se clausuran las urgencias, cuarentena total para el paciente, familiares y allegados; envío de fax a todos los Centros de Salud con instrucciones, remisión urgente de material de protección y varios protocolos y anexos avalados por un comité ad hoc.

En fin, entre unas cosas y otras, un guirigay que ha puesto patas arriba en medio de las vacaciones de verano de 2014 a muchas personas, profesionales de la sanidad, a varios ministerios (Sanidad, Defensa y Asuntos Exteriores), a varios hospitales, a la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid, a Asociaciones profesionales, Sindicatos y también a muchos medios de comunicación… Pero que tal y como dice Rafael Sánchez en su blog y como también pienso yo no durará mucho más de alguna semana.

Una vez pasado el aluvión de datos sobre la infección del virus del Ébola, conviene hacer repaso de lo acontecido para ver si con perspectiva (tan a corto plazo), somos capaces de darnos cuenta de que estamos aprendiendo para situaciones futuras o simplemente estamos aprendiendo de lo que hacemos bien y de lo que no tenemos que hacer tan mal, un buen repaso que realiza Javier Padilla en su blog.

Para conocer una enfermedad de este tipo desde fuentes lo más fiables posibles, podemos acudir al Center for Disease Control – CDC con información casi diaria del estado de la epidemia. A la página de la Organización Mundial de la Salud – OMS, organismo internacional encargado entre otras cosas de decretar la emergencia sanitaria internacional (como ha hecho en su reunión del 8 de agosto de 2014).

A nivel práctico asistencial me quedo con el post de Esther Gorjón, que con la entrada en su blog: “Buenas noches, ¿es el enemigo?” describe de una manera más que real algunas actuaciones que surgen a diario en la práctica, sobre todo cuando las respuestas que se tienen que dar son necesarias e inmediatas. Fue ella quien a través del grupo de Facebook “Enfermería de Urgencias y Emergencias” y en un intenso debate sobre el tema, recopiló varios protocolos de actuación ante casos de sospecha de infección por el virus ébola de varios Servicios de Salud y del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias.

Algo que me llamó la atención es que específicamente había uno ya elaborado por la Consejería de Sanidad de  Castilla-La Mancha y tras una búsqueda por la web sobre protocolos relacionados -pero no específicos- de otras Comunidades Autónomas, aparecieron el de Cataluña, Madrid o Valencia. En términos generales el protocolo de actuación será:

El protocolo de actuación ante un posible caso de Enfermedad del Virus del Ébola (EVE) será:
„  Precauciones de contacto y de transmisión aérea.„Primer contacto con el sistema sanitario à mascarilla quirúrgica.„

Evitar usar aerosoles.„

Prácticas universales de control de la infección (manos antes y después de contacto con el      paciente).

„  Ubicación en una zona de acceso restringido (en domicilio o centro sanitario)

„  Oxigenoterapia por catéter nasal.

„  Habilitar una bolsa de recogida para elementos desechables relacionados con el enfermo.

„  Balance de fluidos y electrolitos, volumen circulatorio y presión arterial.

„  Contraindicadas las inyecciones intramusculares, aspirina, AINES y anticoagulantes.

„  Evitar procedimientos invasivos.

„  En el medio extrahospitalario no tomar muestras de fluidos corporales.

„  Avisar al Servicio de Epidemiología lo más rápido posible (112 o médico de AP).

 

 

Para la protección personal: Equipos de protección individual, que constarían de:
„  Guantes de nitrilo (utilizar guantes dobles).„  Mascarilla FFP2.„  Se usará mascarilla FFP3:

  • Si el personal sanitario lleva a cabo técnicas invasivas (IOT, Tubo de Tórax, SNG) y en caso de aerosoles.

„  Traje de protección desechable, impermeable, de manga larga y que cubra la ropa hasta los pies, calzado impermeable o calzas, y protección ocular.

 

Más o menos las medidas especiales para casos de infecciones como otras de difícil control o catalogadas como de igual riesgo.

En España tenemos un buen sistema de gestión de casos de infecciones, que como todo es mejorable, pero al igual que en el caso del EVE, siempre he pensado que gracias a las medidas higiénico-dietéticas con las que contamos aquí no se producen consecuencias peores y que de tenerlas allí, de otras cosas estaríamos hablando o por lo menos no de esta.

Algunos ejemplos para reflexionar del control de casos en el Sistema Sanitario:

Ejemplo1: Una persona que accede al Sistema Sanitario por el Servicio de Urgencias por fiebre, dolor de oídos, vómitos y malestar general de varios días de evolución, se le hace el correspondiente triaje, se le piden pruebas diagnósticas, en algunos casos de imagen, que a veces se encuentran lejos del servicio de urgencias y que hace pasear al paciente por medio hospital, regreso a urgencias, diagnóstico de infección (x) y después de varias horas se decide su ingreso en planta con medidas de aislamiento] ¿Quién sabe si ha contagiado a alguien?, ¿por qué sí o por qué no?

 

Ejemplo2: Una persona inmigrante con derecho a Asistencia Sanitaria solo de urgencias, que accede al Sistema Sanitario por el Servicio de Urgencias por fiebre, dolor de oídos, vómitos y malestar general de varios días de evolución, se le hace el correspondiente triaje, se le piden pruebas diagnósticas, en algunos casos de imagen, que a veces se encuentran lejos del servicio de urgencias y que hace pasear al paciente por medio hospital, regreso a urgencias, diagnóstico de infección (x) y después de varias horas se decide su alta y control de síntomas en domicilio] ¿Quién controla a este paciente?, ¿qué consecuencias tiene que no tenga asistencia a un médico de atención primaria?

Me quedo con la parte final del artículo de Ramón Lobo

…“esta situación es una oportunidad para tomar conciencia sobre los problemas de fondo, que son los que agravan el ébola. Si vivimos en un mundo global para nuestros negocios, deberíamos vivir también en un mundo global para las respuestas sanitarias, la lucha contra las causas del hambre y la miseria”.

José Rodrigo Cerrillo Patiño

@joserodrigocp