aniversario nuestra enfermeríaEn este blog hemos destacado varios casos de Superenfermeras, concretamente la Superenfermera MQ y la Enfermera Medico-Geriatra. Ahora le toca a una especie, que considerábamos en extinción, y que gracias al momento socieconónomico, renace con más fuerza y menos sentido. Se trata de la enfermera Polivaliente!

No es nada nuevo, no es un tema exclusivo del momento actual. Es algo que la iniciativa ConLdeenfermera ha reflejado con éxito, pero también es algo que comienza a afectar a la enfermería como una plaga y al “paciente” como un virus silente. Algo que le daña sin saberlo.

Qué es la polivalentía. Definamos el término. Según la Wikipedia : Poli: del prefijo griego que significa varios y Valiente: que es el corajevalor o valentía entendido como una virtud humana, que se puede definir como la fuerza de voluntad que puede poseer una persona para llevar adelante una acción a pesar de los impedimentos. Dichos impedimentos generan miedo y  el coraje es la habilidad de sobreponerse a dichos miedos y perseverar con la acción que se pretendía realizar.

No, no me equivoco, a pesar de los impedimentos, y de entre ellos, las convicciones morales y éticas,  que las enfermeras polivalientes superan. Superan sus miedos derivados de la consciencia de que a pesar de no poseer todas las habilidades necesarias y el entrenamiento preciso para realizar unos cuidados, ven la necesidad de ejercerlos y se atreven a ello. Utilizando el superpoder del sentido común y prudencia exelente.

 Puede sonar imprudente que una enfermera ejerza un tipo de cuidados para el que no está capacitada, pero generalmente se ve atrapada en la imprudencia del sistema que además de forzarla y llevarla por estos caminos, la confunde constantemente dándole alas a un sistema viciado de especialización. Pobres nuevas enfermeras especialistas. Lo que no comprende esta enfermera es porqué el sistema no se detiene y cambia ante las señales. Señales tan potentes como las que advierte Plan EIR en su post “Enfermería no es un Comodín“..Si señores, como si formara parte de una baraja. Lo peor es que lo que se valora más estos tiempos de una enfermera es su capacidad de adaptación y polivalencia.

Vamos a ver, ni es el comodín de la baraja, ni el alfil del ajedrez. Pero no nos confundamos la superespecialización no es el camino que debe recorrer la enfermera polivaliente para dejar de serlo. Es la capacitación meditada a través de una carrera profesional con sentido. En manos de nuestros propios gestores estamos, gestores enfermeros a los que les gusta poseer comodines polivalientes, que hacen el trabajo todo lo mejor que saben y pueden, pero no con toda la excelencia que podría hacerse. Y es esto es lo que sacrifica la enfermera Polivaliente la excelencia en el cuidado vista desde la perspectiva de la capacitación específica.

Pero la Polivalentía no se queda en el cuidado, no nos confundamos, si las enfermeras polivalientes abundan en los centros hospitalarios, sobre todo los grandes, más abundan en otros medios como los  sociosanitarios, por ejemplo. Centros en los que la enfermera suple a la vez de realizar su trabajo, a mandos intermedios, responsables de centros, coordinadora de equipos, y expertas incluso en mantenimiento, podría recibir órdenes tales como:

Ten, aquí está la alarma de incendios y sus códigos, aquí la llave de parada del ascensor, que últimamente se para más de lo habitual, aquí los teléfonos de interés, por la noche tu eres la responsable, si falta alguien aquí está la agenda, y los relevos…. ah y no te olvides de cuidar a los 80 pacientes, sobretodo preparando la medicación de mañana…bla, bla, bla….

Señores, esto no es carrera profesional, es maratón personal de supervivencia.

Lo peor que el sistema empeora debido al virus “contexto actual” aunque ya haga tiempo que esto se denuncia, cosas así continua ocurriendo y encima tendrán razón, la culpa es de la enfermera.

Fernando Campaña Castillo, Editor de Nuestraenfermeria.es

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