En el contexto del debate suscitado a través del post de Mónica Lalanda, “Cuando sea vieja, me moriré” nace la invitación de #carnavalsalud de hablar sobre “el derecho al bien morir”.

descanso

Descanso

Como profesional de enfermería, con alguna formación en cuidados al final de la vida, me atrevo a decir que el enfoque dado contrasta con lo que debería ser la realidad. Las personas debemos querer tener derecho a vivir bien. La Vida antes de la Muerte es lo que ha de primar en nuestros sentimientos ante las situaciones de final vida.

¿Quién hablará por mi cuando ya no sea capaz de hacerlo?  Es una pregunta que  Harvey  Max  Chochinov (que dirige la unidad de investigación de Cuidados Paliativos de la universidad de manitoba en Canadá), nos invita a hacernos, no al final de la vida, sino durante esta. El Dr Chochinov creador de la Terapia de la Dignidad, explica en una entrevista que enlazo aquí, en qué consiste su trabajo. El deseo de acelerar la muerte, tiene que ver con la manera de verse uno mismo ante los demás. Este deseo afecta a la dignidad de la persona, y lo que pretende con su terapia es activar la promoción de la dignidad y la calidad de vida ( que no calidad de muerte ) de las personas que están próximas a la muerte. Estas deberían poder sentir que todavía pueden hacer algo por los demás, para dar sentido a sus vidas.

ENTREVISTA CHOCHINOV JROYO Y CLLAGOSTERA

Existen prácticas detestables que influyen en el control de la verdad, como es el pacto de silencio, algo que considero peor que un encarnizamiento terapéutico. Es necesario conocer lo que cada uno es capaz de asimilar sobre la situación vital de su proceso de final de vida, y esto es algo que profesionales como las enfermeras han de aprender a abordar ante situaciones de este tipo. Se puede ayudar a la persona a conocer su situación, se puede explorar hasta donde quiere saber de aquello que le pasa, y en nuestras manos está el ayudar a que las personas y su entorno vivan bien este proceso de final vida. Podemos ayudar a planificar, a resolver asuntos pendientes, que son los que más sufrimientos provocan a las personas, debemos hacer que la persona se sienta protagonista, de este su proceso. Como dice el Dr. Chochinov en la entrevista, la valoración del entorno hacia la persona aumenta su dignidad.

Pero es durante la vida que debemos ayudar a las personas, es por eso que como profesionales sanitarios debemos conocer todo lo que envuelve este proceso, y quitar los tabús que socialmente ponemos.

Un primer paso es conocer el sentido y el significado de las palabras, como recordaba en el post LLAMEMOS LAS COSAS POR SU NOMBRE: Ética y Muerte Digna. Saber de qué hablamos cuando decimos “Eutanasia y suicidio asistido”, “Limitación del esfuerzo terapéutico”, “Rechazo al tratamiento o denegación de consentimiento”, “Sedación paliativa” o “Suspensión de atención médica por fallecimiento”. Esto  nos va a ayudar a conocernos mejor a nosotros y a conocer por ende cuál es nuestra postura ante el final de la vida.

En segundo lugar, debemos conocer las herramientas que podemos ofrecer a las personas para poder expresar sus deseos ante el desenlace vital, que pueden hacer ahora, que instrumentos existen, qué les permitirá hablar cuando ellos no lo puedan hacer por sí mismos. Explicar de forma clara todo aquello que tienen a su disposición. En este blog también he hablado de los medios disponibles como el Testamento Vital (Mini Guía para Testamento VITAL ) o la Planificación anticipada de decisiones (MINI GUíA DE (i)Pad), cosas que debemos conocer y reconocer en sus singularidades.

En tercer lugar deberíamos conocer no sólo que se debe hacer, sino que se hace, por ejemplo el Trabajo del Dr. Chochinov, o la recién estrenada cátedra We Care que estudiará las necesidades de las personas con enfermedades avanzadas en el final de sus vidas. Conocer asociaciones como la AECPAL, en su trabajo continuo en el paliativismo. Os enlazo la entrevista que hicimos en Nuestra Enfermería con Lourdes Guanter, su presidenta, en el post Una mirada cercana: “entrevistando a Lourdes Guanter”

Las enfermeras tiene mucho que decir, nuestro sentido es el cuidado, cuidar durante los procesos vitales. La Muerte es uno de ellos, no ha de ser un tabú, debemos aprender y enseñar a vivirla, de esta manera evitaremos sentimientos y escenarios como los que Monica Lalanda propone en su artículo. La forma en que vivamos la muerte tiene que ver en la forma que la hemos vivido con los demás y nuestros seres queridos. Yo quiero dejar claro que tendré el control sobre mi vida al final de esta, que yo hablaré de ella y cuando llegue el momento habrá quién sepa que es lo que yo quiero.

Fernando Campaña Castillo, Editor de Nuestraenfermeria.es

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