2014-09-2-Life-of-Pix-free-stock-photos-hands-desk-swatch-Damian-zaleski

Ahhhhhrrggg!!! Qué rabia me ha dado siempre esto del SEO y las estrategias de marketing digital!!!

Ya está, lo he soltado, ahora suspiro, Bufff!!! Realizo una exhalación de alivio, alivio porque os lo digo a vosotros, audiencia sabia. Yo siempre escribo y quiero escribir y compartir contenido con vosotros de manera libre. Escribo como escribo, y comparto como me sale, y además quiero que me lea quién quiera, y que me critique quién quiera. Y una cosa tengo clara, que quiero compartir asuntos sobre mi profesión, quiero que esta crezca y que se desarrolle.

Amigos pero… no estamos libres de pecado, y lo reconozco, alguna estrategia he aprendido y alguna he aplicado, aunque pocas y sin alterar mi texto ni mensaje. ¿Por qué?

Muy sencillo, no basta con ser lo que eres, exponer tu mensaje, claro y alto, es decir sano. Las infecciones de la información están al acecho, elaborada por vendedores de humo o crece pelo. Y estos, que se hacen llamar “curadores de contenido”, infectan las redes con mensajes víricos, que hacen virales, y que cojean de sentido ético.

Esperad que me explique con más claridad. Esto va de eso llamado SEO. Y si eres enfermera, o profesional de la salud y estas en la red puede que tus mensajes no lleguen como otros, que no están contrastados o son buenos. Al igual que si eres un usuario, buscando información, puede que recibas información viral incorrecta, pero…

Para empezar ¿Qué es el SEO?

El amigo Chema Cepeda (@ChemaCepeda) lo define en su Manual de Inmersión 2.0 para Profesionales de la Salud:

SEO  (search  engine  optimization).  Es  el  proceso  que  incluye  distintas técnicas  para  mejorar  el  posicionamiento  de  una  página  web  en buscadores,  para  adquirir  más  visibilidad  y  obtener  una  posición destacada en los resultados de búsqueda.

Es decir una serie de trucos que hacen que el contenido publicado sea más visible, esté más optimizado para los buscadores. ¿Esto es malo? No tiene por qué serlo, aunque de hecho Google penaliza ciertas técnicas que se consideran malas, algunas son:

  • Utilización de técnicas de linkbuilding masivo, es decir poner gran cantidad de enlaces.
  • Uso de enlaces y contenidos ocultos que no aportan nada al lector.
  • Uso de copiado de otras páginas.
  • Repetición o densidad excesiva de palabras clave de forma no natural, esto implica un contenido de baja calidad para el lector.
  • Exceso de enlaces internos entre las páginas de un mismo sitio.

(Fuente: Colaboradores de Wikipedia 2015)

A pesar de estos trucos maléficos, existen otros que sí que se deberían usar, entre otros:

  • Realizar contenido de calidad y exclusivo en nuestras páginas.
  • Seguir destacando con negritas y cursivas aquello que es relevante.
  • Pensar siempre en el usuario a la hora de escribir nuestras páginas.
  • Enlazar y que te enlacen páginas “vecinas”, tanto a nivel temático como geográfico.
  • A ser posible usar imágenes y videos originales.
  • Compartir nuestras páginas en las redes sociales.

(Fuente: Colaboradores de Wikipedia. Posicionamiento en buscadores [en línea]. Wikipedia, La enciclopedia libre, 2015 [fecha de consulta: 9 de julio del 2015]. Disponible en <https://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Posicionamiento_en_buscadores&oldid=83545733>.)

Pero claro, esto no significa que todo lo que cumpla estas premisas en internet sea bueno. Y sobre todo cuando de lo que hablamos en las páginas no es de promocionar un producto, o una ocurrencia o algo así. Cuando la información que trabajamos es de calado profesional y además afecta (como en nuestro caso) a la salud de las personas, debemos saber distinguir y pedir ciertas cosas que no deberían ser obviadas por “Los señores del SEO”.

  • La autoría clara y responsable del contenido. Si se trata de un tema de salud, que el firmante sea un profesional, del ámbito que habla, lo mismo con la educación, la psicología, etc…
  • Que haga referencia a sus fuentes de información, por ejemplo los artículos, estudios, autores… Siempre bien referenciados y enlazados si es posible,
  • Qué la página esté avalada por alguno de los sellos de calidad. Como ya hemos comentado en alguno de los artículos del blog (Link)

De esta manera, haremos la comunicación social, comunicación Activa. La comunicación social debe ser activa, dónde el que recibe el contenido, no solo lo lea, sino que lo interprete y en caso de creerlo necesario lo comente. De esta manera podremos escapar de vendedores de crece pelo virtuales, SEOEROS o como queráis llamarlos.

Ahora bien, ¿deberíamos saber un poco de todo esto? Aunque no queramos creo que sí. La sencilla razón es la de luchar con las mismas armas contra estos mensajeros vacíos de ética y sentido. Si luchamos con sus mismas herramientas, nuestros mensajes, serán mejor recibidos que los suyos, al ser de mayor calidad, desplazando a esos otros.

Al menos eso es lo que creo, ¿Qué pensáis vosotros?

Imagen de DAMIAN ZALESKI  en Lifeofpix

Fernando Campaña Castillo, Editor de Nuestraenfermeria.es