Ya queda menos, muy poco para el I Congreso Catalán de Enfermería y Salud Escolar, organizado por ACISE (Associació Catalana d’Infermeria i Salut Escolar), que tendrá lugar los días 17 y 18 de septiembre de 2015. Y en nuestro reto de contar con la visión de los diferentes actores, nos acercamos a la visión de los docentes gracias a Marta Sanz, maestra.

Marta además de su visión nos expresa sus dudas de una manera clara, ¿lo estaré haciendo bien? Se pregunta.

Gracias Marta por compartir en Nuestra Enfermería!

 

Imagen de portada Algunos derechos reservados por peace6x

Fernando Campaña Castillo, Editor de Nuestraenfermeria.es 

 

¿Lo estaré haciendo bien?

Visión del docente, la enfermera escolar

 

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La propuesta sobre la escritura de este pequeño post me llevó  a investigar un poco sobre el papel de la enfermería escolar en los centros escolares de hoy.

Tomando como referencia un conjunto bastante amplio de colegios con los que mantengo relación, la figura del enfermero/a escolar es aún desconocida por gran parte de los maestros/as e inexistente en la mayoría de los centros. De hecho, más de un maestro/a reaccionó con cierta sorpresa al preguntarle e informarle sobre la existencia de esta figura en algunos centros.

“la figura del enfermero/a escolar es aún desconocida por gran parte de los maestros/as e inexistente en la mayoría de los centros”

Hoy en día y cada vez más, en el colegio nos encontramos con alumnos/as con casuísticas muy diversas las cuales debemos atender. Tenemos alumnos/as con diabetes, con intolerancias severas y, por supuesto, alumnos/as con alergias y enfermedades “pasajeras”. Claro está que todos, desde nuestra vocación más profunda, tratamos de dar la mejor respuesta a todas y cada una de estas situaciones pero… No nos engañemos, y hablo desde la propia experiencia, cuando el niño/a con diabetes se acerca diciéndote que se nota muy cansado y tiene ganas de vomitar; le haces la prueba correspondiente para saber el nivel de azúcar en su sangre y el número 200 aparece en la pantalla del aparatito, a una le cambia la cara y se pone las pilas. Sin esperar demasiado, por lo que pueda ser, una busca el papel que previamente han entregado los padres con los pasos a seguir en dicho caso y la correspondiente autorización de administración de medicamentos antes de cualquier actuación. Si bien es verdad que puede sonar demasiado catastrofista lo explicado hasta el momento, también querría destacar que a medida que te enfrentas a situaciones parecidas aprendes a gestionarlas con más tranquilidad i a darles la importancia que requieren, ni más ni menos.

¿Qué implica esto? Primeramente, que el docente está realizando acciones que no forman parte de su competencia profesional y, a su vez que, durante ese rato el resto de alumnos/as de la clase permanecen desatendidos pues tu único objetivo en ese momento es conseguir que el nivel de azúcar se reduzca al óptimo.

“el docente está realizando acciones que no forman parte de su competencia profesional”

Ante casos como éste y ante otros como: crisis asmáticas, caídas con fuertes impactos, ataques epilépticos… pienso que es esencial la presencia y actuación de una persona que esté preparada para ello, ósea, de un enfermero/a escolar.

Además de la actuación del enfermero/a en momentos y situaciones concretas, hay que destacar y valorar muy positivamente el gran trabajo que esta figura puede realizar a nivel educativo, tanto en lo que se refiere a aspectos relacionados con la prevención como a aquellos relacionados con la adquisición de hábitos de vida saludables. Pues, como se suele decir, “más vale prevenir que curar”.

…hay que destacar y valorar muy positivamente el gran trabajo que esta figura puede realizar a nivel educativo…

Creo que estas dos tareas, la de prevención y la de educación, son especialmente importantes teniendo en cuenta la relevancia  que considero que debería tener la educación para la salud y el gran trabajo que podemos hacer en la escuela, pues los alumnos pasan gran parte de su jornada en ella. La adquisición de hábitos simples y diarios  puede prevenir posteriores enfermedades. Cuanto a dicho trabajo de hábitos, considero que es importante destacar que, según mi opinión, el enfermero debería ser el encargado de hacer llegar a los niños/as la importancia que tiene el llevar una vida saludable y cuidarse, por el contrario, los maestros somos los que, en nuestro día a día, debemos trabajar para su adquisición. Así pues, con pequeños gestos podemos conseguir grandes objetivos en nuestra sociedad futura.

Marta Sanz

Maestra