pasillo lobo

Pues ahora resulta que somos el lobo de la sanidad, por lo menos en Catalunya. Dónde al ser preguntados por personas que desconocen a la disciplina, sus responsabilidades y valores, resulta que soltamos “cuentos” o explicaciones que parecen sacadas de eso, un cuento infantil, pero de los de antaño. ¿No nos estarán contando el cuento a nosotros?

“Enfermera, enfermera, qué guantes más blancos tienes…” a lo que la enfermera responde: “…son para tocarte mejor”

“Enfermera, enfermera, qué jeringas más grandes tienes…” a lo que la enfermera responde: “…son para curarte mejor”

“Enfermera, enfermera, qué pasillo más lleno tienes….” a lo que la enfermera responde: …es para verte mejor”

¿Qué locura verdad? Esto fue lo que se me vino a la cabeza al leer la entrevista realizada por el Periódico al Honorable conseller Antoni Comin i Oliveres, además de indignación. Entiendo que el Conseller no es un profesional sanitario, que por mucho que visite los centros sanitarios no ha de entender lo que está allí sucediendo, aunque debiera hacerlo ostentando el cargo que ocupa. Claro, que si por el contrario es el gestor adecuado para nuestro sistema de salud, suponemos que se rodea de las personas también adecuadas, que le pueden explicar aquellos pequeños detalles que se le escapen.

Sin embargo, considero que el señor Comin, sí que entiende lo que tiene entre manos, y eso, conjugado con sus afirmaciones, lo deja en un plano difícil. Sobre todo de cara a la disciplina enfermera. De entre las diferentes afirmaciones que destacan en la entrevista, hay una en la que acierta un poco:

Advierte de que médicos y enfermeras están cansados y asegura que esto puede afectar a la asistencia de los ciudadanos

Y es sólo en la parte de que médicos y enfermeras estamos cansados. El primer motivo de nuestro cansancio es que pese a (no lo llamaremos recortes, le diremos redistribución) la redistribución de los presupuestos mermando la partida en salud, nosotros seguimos ahí, al pie del cañón, haciendo nuestro trabajo lo mejor que podemos. Si, en efecto, que podemos. Y para que los ciudadanos no se vean afectados por nuestro “cansancio”, porque no somos así.

Entiendo que desde la consellería se trabaja para mejorar el sistema, hacerlo más eficiente y sostenible. Para esto, le aseguro que hay enfermeras que le pueden explicar una serie de ideas. El caso es que tras sus afirmaciones:

“Pero, otras, –insisto, en ocasiones–, esa permanencia en el pasillo responde a la decisión de la enfermera, que quiere tener al paciente a la vista. Más de una vez, teniendo plaza en un box de urgencias, la enfermera decide dejar a un enfermo, sin familiar acompañante, en el pasillo.”

Si que ha conseguido aunar la voz de la enfermeras, y no sólo pidiendo la rectificación o directamente la dimisión. Fíjese cómo somos las enfermeras, que en un arrebato de resiliencia tras unas afirmaciones así, lo que le pedimos es que realmente nos deje utilizar esa capacidad de decisión que se nos otorga y al parecer tenemos. Ese poder que es capaz de hacer que colapsemos hospitales, a costa de la dignidad de las personas. Nos unimos en un grito de: “déjenos realmente gestionar esa situación”, y seguramente se sorprendería.

Y no pretendo contar un nuevo cuento, que viene el lobo, que viene el lobo. Le pido, y no sólo a usted, si no a los políticos, que dejen de tratar a las personas como niños, contando fábulas o cuentos. Que dejen de tratar a colectivos enteros y tan importantes como la enfermería como a grupos de preescolar. No necesitamos incentivos como caramelos (la promesa de la subida de sueldo), para que podamos seguir soportando más dignamente nuestro día a día. Ya hemos visto caer convenios y reducirse retribuciones, gracias por recordarnos que nuestro salario es inferior del que debiera ser. Realmente necesitamos que se nos escuche, que se implementen ratios razonables, que dispongamos de los recursos adecuados, que podamos intervenir en las políticas de salud en los diferentes niveles para aportar nuestra visión y punto de vista.

Ha conseguido unirnos en nuestra indignación, y estos son algunos ejemplos:

Comunicat sobre les declaracions del Conseller de Salut a El Periódico de Catalunya

Las enfermeras se indignan con la alusión de Comín a los pasillos de urgencias

“Las enfermeras trabajamos en el caos”

Carta del equipo de enfermería del Hospital Clínic: “El pasillo no es un lugar de asistencia”

A Comín: “Tenir els pacients als passadissos no és decisió dels infermers”

Albert Tort: “Necessitem que les infermeres puguin prendre decisions.” (necesitamos que las enfermeras puedan tomar decisiones)

Edición 1/2/2017

Y ante nuestra indignación, reconocer su error de manera pública es de agradecer, puesto que ese interés en reunirse con la profesión y sus representantes implica, que posiblemente la visión de nuestra disciplina por la parte institucional está cambiando…

Comunicat del Departament de Salut sobre infermeria